11 oct. 2010

Marea Roja Toxica

Las previsiones de lluvia en la zona del vertido de barro rojo en Hungría han hecho a las autoridades del país abandonar su discurso triunfalista de los últimos días, cuando el primer ministro húngaro,Viktor Orban, aseguraba. “La situación está bajo control”. Ahora, las autoridades lo confirman, la balsa cederá provovando una segunda marea roja. “Los muros van a caer, no sabemos si será en una semana o en un mes”, aseguraba ayer Zoltán Illés, secretario de Estado de Medio Ambiente, al explicar la situación en la presa.

Una de las paredes del embalse, la misma en la que se produjo la primera rotura presenta grietas de unos 25 metros de largo por medio metro de ancho, llegando a ensancharse hasta siete centímetros en las últimas horas. Desde entonces, las fisuras se han abierto más lentamente, pero el muro sigue muy inestable, especialmente a última hora del día por la humedad nocturna. Los equipos de reconstrucción se afanan en construir una nueva pared para proteger a Kolontar, ya evacuada, y la ciudad cercana de Devecser, donde viven unas 5.400 personas. Además comenzarán a desembalsar el depósito de lodo.

De momento, ya se han vertido cerca de un millón de metros cúbicos y dentro de la balsa aún hay 2,5 millones más, aunque, por suerte en un estado mucho más sólido, lo que debería evitar que, en caso de fuga, el escape llegue demasiado lejos o sea demasiado virulento. No obstante, se espera una fuga de medio millón de metros cúbicos.

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